miércoles, 5 de noviembre de 2014

Pérdidas confirmadas por las lluvias 
Además de las ocurridas en los cultivos de fina y gruesa, se entima una mortandad de entre el 10 y el 15 por ciento por las inundaciones 
En declaraciones a Noticias AgroPecuarias.com, el Presidente de CARBAP Horacio Salaberry contó que en ganadería, todavía no hay una estadística clara respecto de las pérdidas por la emergencia, pero: “Estimamos que hay una mortandad del orden del 10 al 15 por ciento de terneros, para quienes pudieron sacar hacienda, pero también hay casos en que las pérdidas se acercan al 20% y, si el agua no se va en tres o cuatro meses, tenemos, además la pérdida de musculatura, de pesos, de estado corporal de las madres para quedar preñada , cuestiones que hoy no son mensurables, pero si el año que viene podremos ver las consecuencias”, precisó el titular de CARBAP. 
Por otra, parte las vacas que no quedan preñadas por falta de celo, pérdida de entore, que significa una menor cantidad de terneros y en el futuro deberán ser descartadas y mandadas a faena. 
Agricultura
Respecto de la situación planteada con los cultivos de trigo, en la zona de Coronel Pringles, ya se estiman pérdidas del 30 al 35%, en el caso de la fina, “porque se sembró y se resembro porqué el aguacero que cayó se llevó las semillas recién implantadas, anegó los campos, incluso se había sembrado algo de soja también, que ya estaba en la etapa de crecimiento y hay muchos lugares en los que es muy posible que las plantas se pudran”, añadió Salaberry. 
“La rentabilidad se afecta porque hay una doble siembra. En la zona de San Cayetano, está muy complicada en partes destinadas a trigo, por una cuestión de producción y por la caída de la renta del productor. Y, después que se retire el agua, seguramente aparecerán los casos de fusarium y habrá que utilizar muchos más elementos químicos para controlar el crecimiento del hongo, lo cual trae un costo adicional”, comentó el titular de CARBAP. 
Salaberry, no descartó la aparición de enfermedades fúngicas después que el agua desaparezca, porque el exceso de humedad va a permanecer, lo cual generará una actividad mayor, acompañado de más gastos para el productor por un trigo que no llega a los $1.200 la tonelada y hay zonas en las que se pagan entre $1.000 y $1.100, a 40 días.
“Vemos un panorama muay complicado que no debería darse, en un país que podría llegar a producir no menos de 16 Mns de toneladas, para exportar entre 8,5 y 9 Mns. de toneladas que es totalmente factible, con lo cual el Banco Central tendría en sus arcas entre enero de este año y abril del año que viene, unos U$S 3.200 a U$S 4.200 Mns, manteniendo para el consumo interno casi 8 millones de toneladas, que es una enormidad. Con la licitación de 4G el gobierno se hizo de unos U$S 2.300 Mns”, comparó. 
La provincia de Buenos Aires produce el 60 por ciento del total del trigo que se genera en el país, lo cual representaría un ingreso importante para la Provincia y más para el sudeste que tiene características de economía regional. 
Cosecha gruesa
En cuanto a la siembra de la cosecha gruesa, en el caso de la soja, las aguas van a complicar los tiempos de cosecha, pero si el agua baja la gente va a sembrar, pero “el paquete tecnológico utilizado para este cultivo va a ser menor y los rindes también serán menores debido a la una menor aplicación de tecnología. Vamos a tener una siembra pijotera porque los precios ofrecidos al productor son más bajos que en la campaña anterior”, agregó. 
En el caso del maíz, también se espera una merma del área sembrada por un problema de costos, que ya venía afectados, más allá de los problemas climáticos, por lo que se escucha en las rurales. 
Fte.: Noticias Agropecuarias