martes, 14 de abril de 2015

El 2015/2016 comenzó con
indicios de posibles episodios de "El Niño" 
El año climático sigue el ciclo de la naturaleza y, por esta causa, no se ajuste al año calendario, sino que comienza entre fines de Marzo y comienzos de Abril de un año, y se extiende aproximadamente hasta la misma época del siguiente. Aunque no existe una regla fija, podría decirse, con bastante aproximación, que su comienzo y final se ajustan bastante bien a la celebración de la Semana Santa. 
 El comienzo del nuevo año climático suele traer aparejados cambios notables en el estado de los factores atmosféricos, lo cual, en esta ocasión, se ha dado con mucho vigor. 
A comienzos de Marzo, el Océano Pacífico Ecuatorial se encontraba en un estado neutral. Pocas semanas después, el Océano Pacífico Ecuatorial se había calentado por encima de lo normal, acercándose rápidamente a lo que podría convertirse en un episodio de “El Niño”. 
Adicionalmente, se observa un calentamiento del Océano Indico, que podría estar asociado al desarrollo de una fase positiva del Dipolo del Océano Indico (IOD), lo cual suele acentuar los efectos de “El Niño”, produciendo un escenario climático con muy fuertes contrastes: 
* La Región Oriental del Paraguay, el sur del Brasil, el este de la Región del Chaco, la Mesopotamia, el centro y el este de la Región Pampeana y la República Oriental del Uruguay, observarían tiempo cálido y húmedo, con precipitaciones superiores a lo normal desde Octubre hasta Marzo, con alto riesgo de tormentas severas, con granizo, vientos. 
* Contrariamente, Bolivia, el NOA, la Región Occidental del Paraguay, la mayor parte de Cuyo y el oeste de la Región Pampeana observarían tiempo seco y extremadamente caluroso, con precipitaciones inferiores a lo normal.
* Por su parte, el Océano Atlántico Subtropical continúa caliente, debido a que se encuentra atravesando una fase positiva de larga duración de la Oscilación Multidecadal del Atlántico (AMO), cuyos efectos comenzaron a notarse a partir de 2007 y, probablemente, continúen sintiéndose por unos 20 o 30 años más. 
La influencia del calentamiento del Atlántico provoca fuertes tormentas sobre el Litoral Fluvial, pero reduciendo, al mismo tiempo, la llegada de lluvias hacia el interior del área agrícola. 
Asimismo, imprime una fuerte irregularidad a la marcha de las precipitaciones, haciendo que se alternen prolongadas rachas de tormentas, que producen el anegamiento de los campos bajos, con igualmente prolongadas rachas de bloqueo, durante las cuales predominan condiciones secas y calurosas, que consumen las reservas de humedad de los suelos. 
Paralelamente, debe tenerse en cuenta que se atraviesa una fase negativa de la Oscilación Antártica (AAO). Durante el año climático precedente (2014/2015), los impulsos de aire frío producidos por el Polo Sur fueron contrarrestados por el fuerte calentamiento del Atlántico Subtropical (Fase Positiva de la AMO). 
Por el contrario, se espera que, durante la presente temporada, la circulación polar se vigorice, incrementando las irrupciones de aire polar, frío y seco, que provocarán heladas intensas desde mediados del otoño hasta el inicio de la primavera. 
Debido a la compleja interacción de factores que dominan el clima sudamericano, debe esperarse una sucesión de escenarios contrapuestos, que se irán sucediendo a lo largo de la temporada, según se describió en los títulos precedentes. 
Cabe insistir, una vez más, en que, las irregularidades exhibidas por el agroclima durante las últimas campañas agrícolas, tanto a nivel nacional como internacional, indican que no es prudente hacer cálculos exitistas, y que debe dejarse siempre un margen de seguridad en las proyecciones económicas y productivas que se realicen. 
Los pronósticos transcriptos en la figura superior indican el posible estado del Océano Pacífica Ecuatorial hacia el mes de Agosto, o sea a mediados de invierno. Puede notarse que la totalidad de los mismos, así como su promedio, indican el desarrollo de un estado de “El Niño” de moderada a alta intensidad, que alcanzaría su máximo desarrollo hacia la Navidad 2015, finalizando hacia la Semana Santa 2016. 
Por Ing. Eduardo Sierra, Especialista en Agroclimatología por www.agroeducacion.com