miércoles, 15 de marzo de 2017

El INTA destacó un nuevo récord en venta de maquinarias agrícolas 
Con operaciones comerciales que alcanzaron U$S 1.800 millones, las sembradoras lideraron los registros, seguidas por las pulverizadoras autopropulsadas, cosechadoras y equipos electrónicos. 
El volumen de operaciones comerciales de maquinaria agrícola fue récord y cerró, en 2016, con U$S 1.800 millones. En el rubro, se destacaron las ventas de sembradoras, seguidas por las pulverizadoras autopropulsadas, las cosechadoras, los equipos electrónicos y los tractores. Las causas de la reactivación. 
Según señaló Mario Bragachini, especialista en agregado de valor del INTA Manfredi –Córdoba–, “en 2016, hubo una fuerte reactivación en el sector nacional de maquinaria agrícola con volumen de operaciones comerciales que alcanzó los U$S 1.800 millones, casi el doble respecto del año anterior”. 
Así, las sembradoras lideraron el rubro con un incremento en las ventas de unidades del 62 %, seguidas por las pulverizadoras autopropulsadas con un 41 %. Por su parte, las cosechadoras tuvieron un alza del 38 %, los equipos electrónicos del 35 % y los tractores del 27 %. 
Con respecto a las causas de la reactivación, Bragachini explicó: “El cambio favorable de rentabilidad en el agro fue inducido por varios factores aditivos locales y un sostenido precio internacional de los commodities en los mercados globales”. 
Por un lado, los productores sembraron con un dólar a 9 pesos y cosecharon a 16 pesos, a lo que se le sumó la reducción de las retenciones y se facilitó la exportación de trigo y maíz. También, por las elecciones presidenciales, a fines de 2015 hubo una fuerte retención de granos que fueron liquidados recién en 2016 e invertidos ese mismo año. 
A su vez, –detalló Bragachini– “la cosecha 2015/2016 tuvo rendimientos excepcionales que permitieron aumentar la capacidad de compra del sector productor de granos y de los proveedores de servicios”. Y aclaró: “No ocurrió lo mismo en el sector lácteo ni en las zonas afectadas por inundaciones”. 
“Todos estos factores positivos generaron buena renta que, como es costumbre para los productores argentinos, lo invirtieron en maquinarias y camionetas”, detalló Bragachini. A este contexto positivo, se le sumó el aspecto crediticio del Banco de la Nación Argentina que habilitó bonos promocionales con tasas subsidiadas a lo que la banca privada tuvo que responder favorablemente y los créditos fluyeron. 
Para Bragachini, “la situación productiva favorable en el sector de granos impactó de manera positiva en el sector pecuario donde la producción porcina continúa con un crecimiento del 6 % y la carne bovina presenta cambios profundos de su sistema productivo con fuerte evolución de los feedlot y el aumento significativo del peso de faena”. 
De todos modos, el técnico del INTA advirtió que “este aumento de la producción aún no se vio, del todo, reflejado ni en los frigoríficos ni en las exportaciones, pero se espera un fuerte impacto positivo en los próximos meses”. 
Mientras tanto, tanto la producción avícola como la láctea preocupan por su baja rentabilidad causada tanto por el precio de las materias primas, como la caída del precio internacional de la leche en polvo y el impacto climático en los sistemas en las principales cuencas del país. 
Fte. INTA