miércoles, 18 de junio de 2014

La verdad sobre la inflación
Por el Lic. Jorge Ingaramo
Como no cambiaron el relato y las caras, nadie le cree al Índice oficial de inflación de mayo. Se cumple el adagio “Hazte fama … “. Pero todo indica que el financiamiento monetario del déficit público ha caído notablemente y que la velocidad de circulación del dinero también lo ha hecho. La mejora en la recaudación (en $) de retenciones ha sido crucial. Por consiguiente, sostener la política monetario-cambiaria y anunciar rápidamente mejoras en los resultados de Hacienda, podrían traducirse en una inflación esperada mensual (promedio), inferior al 1%, para los últimos 7 meses del año. 
El INDEC, en la voz del Ministro de Economía, dio a conocer la inflación de mayo, del 1,4%, en la que se refleja la notoria desaceleración en el crecimiento del precio de los alimentos (0,7% mensual). Contrasta con la llamada inflación del Congreso, ubicada en torno al 2,3%. Por su parte, la Ciudad de Buenos Aires, también publica un Índice de Precios al Consumidor. Si uno computa los primeros cinco meses del año, de la inflación oficial, se llega al 13,6%, es decir un 2,6% mensual acumulativo, muy superior a lo observado en mayo. Se, en cambio, se considera la inflación de la Ciudad de Buenos Aires, el crecimiento para los cinco meses, es del 19,8%, vale decir un 3,6% acumulativo, exactamente un punto porcentual por encima del dato del INDEC. Lo sorprendente es que para la Ciudad de Buenos Aires, la inflación interanual es del 39,5%. La crítica principal que tiene el dato del INDEC es que mide (eso dicen), para Alimentos, Higiene y Productos de limpieza, los Precios Cuidados. 
Por su parte, el INDEC mostró en mayo, todas las aperturas de su Índice Nacional (¡por fin!), en las que se destaca el crecimiento del rubro Otros (5,5%, que aporta 20 % a la suba), donde el incremento más importante proviene del rubro Cigarrillos, que subió un 24,5 % en apenas un mes. Uno puede decir que en la Capital Federal, hubo aumentos de transporte, que no se dieron en el resto del país, y por ende justificar parte del diferencial de un punto porcentual mensual. También puede pensar, como piensa el oficialismo, que las consultoras no exhiben su metodología y no se conoce demasiado bien el detalle de los componentes y sus crecimientos mensuales. 

No obstante ello, cuesta pensar que la inflación interanual ronde el 39,5%, como supondría el IPC de la CABA, y es más probable que se aproxime, bien medida, al empalme que surgiría de usar a) para junio a diciembre de 2013, el IPC del Congreso y para los 5 meses de 2014, el IPCNu del INDEC, lo cual daría aproximadamente un 31% interanual. 
Hay una manera indirecta, dado un bajo o nulo nivel de crecimiento económico que se observa en la economía, de aproximar la suba REAL de los precios: consiste en acumular la recaudación tributaria de los 6 impuestos cuya base gravable es estrictamente local (IVA, Internos, tres rubros de Combustibles y Débitos y Créditos en Cuenta Corriente). Siguiendo este criterio, la inflación de mayo contra mayo, al menos la recaudación efectiva, creció 28,6%. Uno puede atribuir este bajo porcentaje al impacto de la recesión vivida en mayo, sobre todo en el sector automotriz y en la industria de la construcción (internos creció 27,9%). Por alguna razón, el IVA de la DGI cayó 3,1%, (respecto a abril) en el citado mes. Está claro que la inflación real, medida por compras efectivamente realizadas, no puede alcanzar el 39,5%, a nivel nacional. 
Es más probable que esté en torno al 31%, que surge de computar cierto nivel de deterioro en la actividad económica y adicionar dicho deterioro al crecimiento observado del 28,6% de los impuestos de base local. ¿Esto quiere decir que la inflación del 1,4% es real? (anualizada da el 18,2%). No podemos afirmarlo y nadie puede hacerlo. Sólo un INDEC creíble, que no es el caso. 
Causas de la inflación
La inflación es un problema de financiamiento monetario del déficit público del Tesoro Nacional, tal como se demostró en 2013, año en el cual la expansión de la Base Monetaria destinada al Sector Público superó los M$ 94.000, a una tasa interanual, de aproximadamente 30,6%, que no fue mayor por la absorción que produjo el Banco Central, al perder Reservas. 
Siguiendo el mismo criterio, según datos del Informe Monetario del Banco Central al 6 de junio, la Base Monetaria cayó 3,4% en lo que va de 2014 y experimenta una suba interanual del 16,5%. La velocidad de circulación del dinero bajó ostensiblemente en lo que va del año, ya que el M1 se contrajo en 12,2%, mientras que el M3, que contiene las inmovilizaciones en el sistema financiero subía 2,7%. Vale decir que no hay ninguna justificación puramente monetaria para que tengamos una inflación superior al 1% mensual. La política monetaria es la base del combate a la inflación, junto al tipo de cambio cuasi-fijo. 
Pero, ¿cómo hizo el Banco Central para reducir tanto la liquidez en la plaza?. Sencillamente colocando LEBACs y NOBACs y sosteniendo tasas en torno al 27/29% anual, como se demostró en la licitación (contractiva) del pasado martes (si la inflación fuera superior al 39%, los bancos serían tontos). No expandió la Base porque compró muy pocas Reservas. La emisión con ese destino no alcanza a los M$ 31.000, mientras que la absorción sólo con Títulos supera los M$ 57.700. También contrajo vía pases, es decir menores redescuentos al sistema financiero. Por eso, en lo que va del año, el total de préstamos al sector privado creció apenas el 2,5% (parecido al M3). 
La pregunta del millón es ¿qué hizo con el Tesoro?. Ya explicamos que, en el primer trimestre, la situación fiscal fue catastrófica y sólo empezó a mejorar, con el aumento de la recaudación que se destina a la Administración Nacional, en los meses de abril y mayo. Recordemos que las subas interanuales, para ambos meses, fueron del 46,6 y del 40,6%, respectivamente. Por su parte, el acumulado de los 5 meses, por Derechos de Exportación, revela un crecimiento interanual del 52,6%. Si no mejoraron las Finanzas, deberían dedicarse a otra cosa. 
He aquí la explicación del cambio de la conducta del Central con respecto a Economía. Al 31 de marzo, llevaba emitidos para el Tesoro, M$ 15.661 que, anualizados, representaban casi 2 puntos del PBI. Quiere decir que la explicación de la inflación del primer trimestre, se basa estrictamente en a) la devaluación (que impacta sobre alimentos y combustibles, entre otros) y b) el financiamiento monetario del déficit. 
Pero en abril, el sector público fue contractivo y luego dejó de serlo hacia fines de mayo y principios de junio. Aún así, la expansión (al 6/6) por esta vía es de M$ 15.826 que, anualizada, da apenas el 1,15% del PBI. O sea que puede justificar una inflación anual del 12%, con dólar cuasi-fijo y velocidad de circulación constante. Más una ayudita de un cambio de “imagen”. 
Síntesis
En síntesis, el problema está en el relato, que no logró cambiar las expectativas. Por supuesto, no quieren reconocer que se está haciendo algún ajuste, para que se anuncien moratorias previsionales, aumentos paritarios del 28% para empleados públicos nacionales, o incrementos en las asignaciones, del 40% nominal, entre otras bondades. 
Es una verdadera lástima que no se pueda mostrar en tiempo real, el esquema de Ahorro, Inversión y Financiamiento de la Secretaría de Hacienda, cuyo resultado (base caja) de abril aún no conocemos, cuando ha pasado casi un mes y medio del cierre de dicho ejercicio. 
Estamos convencidos de que el efecto de la política monetaria contractiva, junto con el aumento en la recaudación, gracias a la soja, convergerán a una inflación en torno al 1% mensual. Por ende, suponiendo que el acumulado a mayo fuera del 14%, no hay demasiadas razones para pensar en una inflación, si se tienen ciertos cuidados, del 23 al 24% para el año 2014. La explicación es muy simple: el financiamiento monetario del déficit público sería, en el peor de los casos, en 2014, menos del 40% del registrado en 2013 y, por consiguiente, dada la menor velocidad de circulación del dinero, no hay ninguna razón de fondo para esperar saltos sustantivos en la política monetario-cambiaria, de aquí hasta fin de año. Cuando haya menos soja, se puede contraer deuda, o “cambiar” (un poco más de títulos del Tesoro) el portfolio de la ANSES (similar, en volumen, a la Base Monetaria). 
 Conviene recordar el tradicional adagio: “Hazte fama y échate a dormir”, cuando se anuncie la inflación. Sería mejor cambiar las caras del INDEC, que formaron parte de la distorsión de los Índices. Finalmente, los favorecería evitar la incomprensible demora de Hacienda, para mostrar resultados mejores, a los lamentables, obtenidos en el primer trimestre.