sábado, 4 de octubre de 2014

Avanza la fina en la región 
La Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca elaboró un informe donde detalla el estado de los cultivos de fina en la región 
La campaña agrícola dentro del área de influencia de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, que comprende los 12 partidos del sudoeste bonaerense, este año ha transitado por una situación poco frecuente en cuanto a las precipitaciones acumuladas, hasta el mes de septiembre los pluviómetros registraron un promedio de 600 mm. frente a los 360 mm. a igual período del año anterior, representando un incremento del 65%. 
Si analizamos las lluvias en el período de siembra de los cultivos invernales, vemos una diferencia de 240 mm acumulados a favor este año. Esta situación, no habitual en la zona semiárida, ha generado en algunos casos la falta de piso para sembrar los cereales a tiempo, provocando hoy una gran diversidad en el estado de los mismos. 
Efectivamente, aquellos cultivos tanto de trigo como de cebada que se implantaron en los meses de mayo y junio, presentan un estado de desarrollo muy bueno, en elongación de tallo entre primer y segundo nudo detectable. 
Por otro lado, los cereales sembrados entre julio y principio de agosto, si bien presentan buen estado de desarrollo, están en una escala menor de macollaje. El exceso de agua durante la siembra y emergencia provocó una serie de situaciones que afectó el cultivo, entre las que se pueden enumerar: falta de oxigenación y desarrollo de las raíces, posible lavado de los nutrientes, menor radiación por el gran número de días nublados. 
Todos estos factores han provocado que hoy los cultivos, si bien presentan buena reserva de agua en el perfil, no se hayan desarrollado lo esperado. 
Fertilización:
Si bien los precios de los cereales no acompañan a la muy buena campaña agrícola climáticamente mencionada, muchos productores de la región apostaron a los cereales de fina y fertilizaron sobre el cultivo ya emergido, en general una aplicación de 60 kg/ha de urea, cuyo costo oscila los 40 u$s/ha (530 u$s/tn de producto y 10 u$s/ha la aplicación) para compensar esta inversión: un trigo de 160 u$s/tn tendría que rendir 300 kg/ha extras, si se esperar un rinde promedio de 3.000 kg/ha. Con respecto al cultivo de cebada de 3.500 kg a un precio de 140 u$s/tn, el rinde extra sería de 400 kg/ha. 
Malezas:
Se han observado sobre los lotes de trigo y cebada, ciertas latifoliadas como nabo, nabón, perejilillo, bowlesia y rama negra. Entre las gramíneas cebadilla y ray grass perenne, esta última de gran dificultad de control, por su resistencia a glifosato, especialmente en el partido de Cnel. Dorrego. 
Plagas:
Sobre el cultivo de cebada se registraron casos de ramularia, scaldadura y mancha en red; en cuanto al trigo se observó la presencia de septoria. Según el grado de incidencia, se realizaron los controles fúngicos correspondientes. En cuanto a insectos, gran número de colómbolos han merecido la aplicación de clorpirifos en algunos lotes.